Creo que siempre he sido de ese tipo de chicas que se guardan todo para sí mismas por miedo a ser juzgadas, criticadas, o algo así, nunca me ha gustado herir los sentimientos de los demás, preferiría mil veces herir los míos, siempre será así.
Muchas veces he tenido demasiadas ganas de gritar, llorar, patalear, romper todo, pero no lo hago, por miedo.
¿Miedo a qué? No lo sé, siempre crecí con miedos, con inseguridades, siendo juzgada así que simplemente eso se vuelve parte de ti, parte de tu vida y aprendes a vivir con ello, fingiendo ser feliz y contenta, a veces finges tanto que por algunos momentos piensas que estás realmente feliz y de sorpresa la realidad te golpea de la nada.
No puedo contárselo a nadie, pero tampoco puedo guardarlo por tanto tiempo, necesito desahogarme y aunque nadie me lea, o me note, sabré que eso no se quedará guardado en mi cúpula de sentimientos.
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